El crowdfunding permite que un proyecto se financie reuniendo pequeñas aportaciones de un gran número de personas, en lugar de depender de uno o pocos grandes inversores, canalizado a través de plataformas especializadas.
Principales modalidades
- Crowdlending: prestas dinero a una empresa o particular a cambio de un interés (deuda).
- Crowdequity: inviertes a cambio de participaciones o acciones de la empresa (capital).
- Crowdfunding inmobiliario: aportas capital (o prestas dinero) para financiar la compra, promoción o reforma de un inmueble, con una rentabilidad ligada al alquiler o a la revalorización del proyecto.
- Recompensa/donación: no hay retorno financiero, sino un producto, servicio o simplemente la satisfacción de apoyar el proyecto (habitual en Kickstarter o similares).
Riesgos a tener en cuenta
Son inversiones generalmente de menor liquidez (no puedes vender fácilmente antes de plazo), con mayor riesgo de impago o de pérdida total que productos regulados como los depósitos, y con menos protección regulatoria, aunque en la UE las plataformas de crowdfunding financiero deben estar autorizadas bajo el reglamento europeo ECSP.