El ratio de Sharpe es una de las métricas más usadas para comparar inversiones que tienen rentabilidades distintas: en vez de mirar solo cuánto gana un fondo o cartera, tiene en cuenta cuánta volatilidad hubo que soportar para conseguirlo.
La fórmula
```
Ratio de Sharpe = (Rentabilidad de la cartera − Tipo libre de riesgo) / Desviación típica de la cartera
```
Cómo interpretarlo
Un ratio de Sharpe más alto significa mejor rentabilidad por unidad de riesgo asumido. Dos fondos pueden tener la misma rentabilidad anual, pero si uno lo consigue con menos oscilaciones (menor volatilidad), tendrá un Sharpe más alto y, en general, será preferible.
Limitaciones
Usa la desviación típica como medida de riesgo, que penaliza por igual las subidas y bajadas bruscas, aunque a un inversor normalmente solo le preocupan las caídas. Por eso conviene combinarlo con otras métricas (como el ratio de Sortino) antes de sacar conclusiones definitivas.