El spread es, en su forma más común, la diferencia entre el precio al que puedes comprar un activo (ask) y el precio al que puedes venderlo en ese mismo instante (bid). Cuanto más estrecho el spread, más líquido suele ser el mercado de ese activo.
Spread en hipotecas
En una hipoteca variable, el "diferencial" que se suma al Euríbor para formar el TIN también se conoce como spread: es el margen que se lleva el banco sobre el índice de referencia.
Spread en brokers y exchanges
En trading, el spread bid-ask es una de las formas en las que brokers y exchanges cobran por facilitar una operación, incluso cuando anuncian "cero comisiones": el coste real está incorporado en la diferencia entre el precio de compra y de venta.
Spread de crédito
En bonos, el spread de crédito es la diferencia de rentabilidad entre un bono corporativo (o de un país con más riesgo) y un bono de referencia considerado "libre de riesgo", y refleja la prima que exigen los inversores por asumir ese riesgo adicional.