Una cartera caliente es cualquier monedero de criptomonedas que permanece conectado a internet: aplicaciones móviles como MetaMask o Trust Wallet, extensiones de navegador, o incluso el propio saldo custodiado en un CEX.
Ventajas
Es la opción más práctica para operar habitualmente: interactuar con DEX, pagar con cripto o mover fondos con rapidez sin necesidad de un dispositivo físico adicional.
El riesgo que asume
Al estar siempre conectada, es más vulnerable a malware, extensiones de navegador maliciosas, phishing (webs falsas que imitan a un protocolo real) o vulnerabilidades del propio dispositivo. Por eso se recomienda mantener en una cartera caliente solo las cantidades que necesitas para operar en el corto plazo.
Buena práctica habitual
Combinar ambos tipos de cartera: usar una cartera caliente para el día a día y mover el grueso de los fondos a una cartera fría para su custodia a largo plazo.